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OTRO MUNDO CREATIVO

El management también puede ser creativo

¿Qué es el management?. Dícese de la tarea de gestionar, administrar y organizar cualquiera de las fases del desarrollo de un proyecto para que éste sea lo más fructífero posible. Y lo dicho aplicado al diseño, claro está, es totalmente necesario para poder elaborar un buen producto creativo, cualquiera que sea su valor, las fases siempre serán las mismas y, si se cumplen a rajatabla, que no es tarea fácil, seguro acabaremos consiguiendo lo que pretendemos. De esto vamos a hablar hoy, de cada una de las fases que incluye una buena gestión de un proceso creativo.
Parecía que el management no era para nosotros, sí los programas de Adobe, saber lo que es un plugin, sí estar al día de las nuevas tendencias, sí sí sí, todo muy necesario en el proceso creativo, pero no nos olvidemos de una cosa, todo parte de un porqué, de un qué y de un para quién; el cómo es el final del asunto.

A continuación, los 5 tips más importantes de management para creativos:

1. Asienta unas bases

Tenemos demasiada competencia, eso es evidente, y no sólo eso sino que además tenemos que lidiar con el intrusismo que invade a nuestras profesiones desde que las nuevas tecnologías y los programas de edición entraron en los hogares de todo el mundo a modo de piratas marinos. Por ello debemos asentar unas bases muy claras sobre lo que hacemos, más bien sobre lo que puedes hacer, con transparencia, sin obstáculos ni ambigüedades, es fácil, el medio online nos lo permite ahora más que nunca. Muestra tus trabajos, tus tarifas, tu filosofía de actuación y tus condiciones de antemano, esto te facilitará la comunicación con el cliente y sobretodo, el proceso creativo.

2. Aprende a comunicar, es clave

Claro está que, aún teniendo una buena base circunscrita en una óptima imagen de marca, debes saber comunicarla, esa es la clave del meollo, la comunicación entre tú y el cliente; no es fácil, claro que no, el primer consejo, no te metas en camisa de once varas, habla de lo que sabes, si lo haces será con firmeza, se resolutivo, marca las pausas y los silencios necesarios mirando a los ojos a la persona que tienes delante con amabilidad, déjale hablar pero no te calles, aporta soluciones, no le des la razón en todo y sobretodo comunica desde la diplomacia, será la mejor manera de obtener la credibilidad que deseas.

3. Empatiza con tu cliente

Ya hemos hablado de la importancia de empatizar en otras ocasiones, investígale, escúchale, obsérvale atentamente, sus gestos, su ropa, su peinado… Pregúntale cosas sobre su vida, qué le gusta, qué hace en su día a día, por dónde se mueve, qué le motiva; te ha buscado a ti, esa es tu ventaja, acércate a él como un amigo, tómate un café y háblale de la vida, haz que se sienta identificado con lo que piensas, gánatelo con simpatía y sinceridad, que no te vea como un vendedor sino como un colaborador de su trabajo, como un solucionador de sus problemas profesionales; no le cuentes desgracias, muéstrate positivo, cuídale, atiéndele, felicítale el aniversario, su cumpleaños y las navidades, en definitiva, acércate todo lo que puedas, él, no querrá trabajar con otra persona que no seas tú, porque ahora ya eres de su confianza.

4. Briefing, el recurso más efectivo

Una vez tenemos al cliente en nuestro terreno, deberemos pasar a la fase de proyectar, imagínate que te has saltado las tres primeras partes, ¿crees que podrías crear un proyecto realmente efectivo y valorado por tu cliente?, a lo mejor sí, seguramente llevas décadas en esta profesión y te has encontrado con todo tipo de perfiles. El briefing se presenta en esta fase como una herramienta realmente efectiva. El cliente sabe perfectamente cómo funciona su negocio, tú no, acabas de aterrizar en él, por eso documentarte antes de empezar es esencial en la tarea de crear un producto para otra persona, otra mente, otro cerebro diferente al tuyo, con diferentes experiencias y diferente personalidad. ¿Qué quiere de ti exactamente?, ¿cuál es su filosofía de empresa o producto?, ¿qué mercado abarca?, ¿cómo son sus clientes?, ¿qué difusión va a tener el proyecto?… todo, absolutamente todo, tiene que estar recogido en un briefing que te facilitará él con bastante orgullo, porqué es profesional, porque lo tiene claro y porque le gusta que tú se lo pidas.

5. Referénciate

Pero quizá y, aún teniendo las cuatro primeras fases resueltas, no conozcas muy bien el mercado de los vinos, o el de los productos farmacéuticos o el del calzado o el textil; por eso referenciarse es esencial para poder comenzar con la tarea creativa. Estudia a la competencia, las nuevas tendencias del producto, investiga las últimas propuestas, observa los escaparates y catálogos de cualquier cosa, los rótulos de los comercios de a pié, ten los ojos bien abiertos y que no se te escape una, porque queremos innovar, si, está claro, lo de copiar ya se lo dejamos a los intrusos, pero empezar de cero no es efectivo, ¿tienes clara la tendencia a seguir?, pues ya puedes conceptuar lo que te propongas, ahora viene lo más fácil para ti, crear.

Siguiendo estas cinco pautas el proceso creativo será un camino de rosas casi seguro, ahorrarás tiempo, te sentirás valorado y realizado y, además lograrás un proyecto realmente efectivo para tu cliente.

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Cris Castellanos

Dircom en DLC y founder en Social Brand. Gestión y coordinación de proyectos creativos. Mi objetivo ha sido siempre observar, aprender y perseverar, para crecer y aportar nuevas técnicas creativas basadas en la innovación.