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OTRO MUNDO CREATIVO

#Instagram, capturando el instante

Desde que en año 2008 se generalizaran las redes sociales a nivel usuario en todo el mundo, han nacido numerosos proyectos Social Media que han sabido adaptarse perfectamente al cambio tecnológico-social, cubriendo las nuevas necesidades del internauta que ahora se denomina “sharer”.

Nos hemos acostumbrado a subirlo todo, absolutamente todo a la Red, nuestras vidas están en Internet, queremos compartir, opinar y destapar nuestros pensamientos, definiendo un perfil personal que ponemos continuamente al alcance de todos. Pero ¿cuál ha sido realmente el éxito de estas Redes online?, ya hemos hablado de ello en otras ocasiones. El ser humano ha necesitado sentirse integrado en una comunidad concreta, no sólo desde que Internet irrumpiera en las comunicaciones en la década de los 90, sino desde siempre. Los hombres han creado comunidades desde los inicios de las antiguas civilizaciones, grupos donde compartir aficiones, creencias y modos de vida concretos, grupos con los que sentirse intrínsecamente identificados. Ese ha sido el éxito real de los Social Media en general y en particular del fenómeno Instagram®.

Las estadísticas están claras en cuanto a la batalla que la imagen le ha ganado al texto en este semi-nuevo universo hipermedia que nos envuelve. Un alto porcentaje de usuarios sube a la Red sus fotografías de manera frecuente -algunos casi todos los días- la mayoría hechas con un Smartphone y, las Redes Sociales han sabido adaptarse a esta nueva práctica del Digital Sapiens, muy bien, priorizando sus herramientas para compartir imágenes. Pero Instagram® ha ido más allá visualizando de manera temprana una comunidad muy concreta de usuarios, los Fotógrafos del Instante, esos que inmortalizan objetos, paisajes y situaciones, creando verdaderas obras de arte digitales, aplicando filtros analógicos a perfectas perspectivas y encuadres desde sus smartphones, objetos que por otra parte se han configurado en estas comunidades casi como una extensión del propio ojo humano.

Desde que en octubre del año 2010 –hace apenas dos años- naciera esta aplicación, ya son más de 40 millones de usuarios de todo el mundo los que practican El Instante, compartiendo sus conocimientos artísticos y mostrando sus gustos estéticos al resto de usuarios; cada milésima de segundo se sube una foto a Instagram®. Tal ha sido su éxito, que la Red Social más grande del mundo no ha tardado en adquirir dicho proyecto por la módica cifra de mil millones de dólares, ¿cómo se les debieron quedar las caras a los dueños de la aplicación móvil al enterarse de la oferta?. Instagram se ha nutrido de inversiones varias y financiación colectiva, pero durante su corta historia no ha obtenido beneficios ni del pago por parte de los usuarios ni de la publicidad, de esa manera su valor se centra únicamente en una cuantía concreta por cada usuario que se descarga la aplicación en su Smartphone, un valor que asciende a 33 dólares por usuario. ¿Nos estamos convirtiendo entonces en esclavos de los Medios Sociales a los que se puede comprar y vender sin derechos ni previa consulta?, quizá es demasiado drástico verlo de esta manera, evidentemente quien no quiere no está, ahora, si quieres estar entiende que tu privacidad es en estas circunstancias algo muy ambiguo. Un tema que bien valdría otro post con la palabra polémica inscrita por todas partes.

Pero vamos a centrarnos en el tema que nos ocupa y es que,  Instagram® te da el poder de ser fotógrafo sin serlo, de decir muchas cosas sin tener que escribirlas, de comunicarte con otros de manera especial, de mostrar sentimientos sin tapujos ni ataduras… Esperemos que la esencia siga viva tras la fusión con “la Red más cotilla del mundo”, si no es así no os preocupéis, nacerán otros muchos Instagram® con otras perspectivas diferentes, enfocadas quizá a otras comunidades concretas y, nosotros seguro estaremos ahí para aceptarlas, porque no nos queda otra, porque lo necesitamos y porque dar marcha atrás a este imparable mundo de innovación comunicativa es una tarea casi imposible.

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Cris Castellanos

Dircom en DLC y founder en Social Brand. Gestión y coordinación de proyectos creativos. Mi objetivo ha sido siempre observar, aprender y perseverar, para crecer y aportar nuevas técnicas creativas basadas en la innovación.